Mmm
Subiste por la pared y entraste por mi ventana, la oscuridad de la noche acrecentaba aun mas tu deseo. Al entrar te guiaron mis ojos cual luz divina hasta que tropezaste cayendo de boca contra mi hilar, hincandote en el corazón con mis agujas. Entonces te vi, me arrodille y te bese como nunca antes nadie te había besado, con pasión, deleite, lujuria... ... con ese amor que tanto esperamos los dos. Abriste los ojos y salieron de ellos una luz tan lucida, tan lustrosa, y como por arte de magia recobraste toda tu vitalidad y alegría de vivir, pues al fin estábamos juntos.