viernes, 1 de junio de 2012

Los amantes


 


Noche clara de luna llena.
Dos amantes yacen
en su lecho.
Ella, asomando un pie
bajo la extendida falda,
aguarda impaciente
a que él se avecine.
Apresando con deleite
una hoja liviana,
la posa suavemente
sobre sus labios
carnosos, humedos
y ligeramente abiertos,
exigiendo un mordisco,
que recibe con lujuria.
Desciende hacia el cuello
y el hueco del escote,
prestando especial
atención a los senos,
tan perfectos, tersos
y maduros, mientras,
con su ansiada y humeda
lengua, recorre
el vientre de sabor a miel.
Apresurandose,
aquella pluma verde
aterriza con primor
en su tobillo, abriendose paso
hasta la rodilla.
Cuando conquista
el pinaculo de sus muslos,
un liviano gemido
sale de su boca,
y él, sustituye la hoja
por sus primorosos,
suaves y delicados dedos.

6 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jo, que sensual!!!

Muy buen poema.

Besos.

pepa dijo...

Muchas gracias, toro.
Me gustan este tipo de poemas.
Besos...

indianala dijo...

Arden los versos!
Nacen los besos.

Cariños.

pepa dijo...

Si eso es, gracias por tu visita.
Abrazos...

Aurelio Cañizares Domínguez dijo...

¡¡¡Que broten por doquier la lírica y la sensualidad...!!!

pepa Perez dijo...

Si eso,mucha sensualidad, que no falte.
Gracias por visitarme Aurelio.

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