lunes, 11 de junio de 2012

Un sueño, una realidad

Elena es una niña de 8 años, tímida, retraída. Apenas tiene amigos, y su única pasión es leer y escribir, es su modo de expresarse. Soñaba con ser algún día poeta, y que la gente se lo reconociera. Sus padres le decían que estudiara y se dejara de necedades, pero Elena no se daría por vencida, lo tenía claro.


Han pasado 20 años, Elena es una mujer independiente, autónoma. Se armó de valor y creó su propio negocio, una librería. Estaba entusiasmada, hilarante, llena de vitalidad. Una mañana, mientras leía el periódico, observo un articulo que decía - Concurso de poesía Gerardo Diego - Cerró los ojos y pensó que sería una oportunidad. Cuando regresó a casa, rebuscó sus poemas y seleccionó uno para mandarlo. El 25 de Enero nombrarían al ganador.
Por fin llegó el día, Elena estaba impaciente. Nerviosa, entró en la página y descubrió con decepción que su poema había quedado entre los últimos. Aún así, continúo asistiendo a más concursos, pero siempre con el mismo resultado.


Elena, a punto de rendirse, acude un lunes al centro cultural de su ciudad, y le llama la atención un cartel que dice - 8 de marzo, VI concurso de poesía - Al principio no tenía mucho interés, pero, a medida que avanzaba el día, fué poco a poco convenciendose a si misma, y decidió que sería el último concurso al que se presentaba.
Al regresar a casa, abrió su cuaderno. Escribía, borraba. Escribia, borraba. Nada le llenaba. Entonces, pensó en todo lo que había luchado, en su sueño de niña. Pensó en todas las mujeres y escribió este poema:


                                                            Eres tú, mujer,
de mirada transparente,
ejemplo de valor, entereza y coraje.

Eres tú, madre,
la que se desvive por sus hijos,
la que lucha por sus vidas.

Eres tú, reina,
fuente de inspiración.
Ángel del cielo, la tierra y el amor.




Cuando lo concluyó, se sintió satisfecha, altiva, y fué corriendo a entregar el poema. Al día siguiente se celebrará el concurso. Por fin llega el gran momento, Elena tiene los nervios a flor de piel, entra en el centro y se sienta donde puede, pues la sala esta abarrotada. Busca su poema con la mirada, y, al encontrarlo, sonríe. Pasó un hora, y ya sólo quedan tres finalistas, entre los cuales se encuentra ella. No se lo podía creer. Pronunciaron el nombre del tercer ganador,y, al observar que no era ella, suspiró. En un instante nombrarán al ganador. Elena entornó los ojos y pensó que llegar hasta donde ha llegado, ya era un premio.


Mientras estaba absorta en sus pensamientos, escuchó una voz que decía - el ganador del concurso es... ¡Elena! Abrió inmediatamente los ojos y sintió una inmensa alegría, podía escuchar su corazón de lo fuerte que latía. Con lágrimas en los ojos, subió a recoger el premio, que consistía en participar en una revista cultural, una vez al mes, escribiendo poemas. Todo el mundo la aplaudía, y Elena no podía dejar de sonreír.

7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

:)

Que bien.
Dicen que quien la sigue la consigue.

Besos.

pepa Perez dijo...

Gracias toro, si eso dicen aunque cuesta mucho.
Besos...

Aurelio Cañizares D. dijo...

Me gusta... poeta.

pepa Perez dijo...

Gracias escritor...

indianala dijo...

Me gusta lo que cuesta.
Un relato maravilloso!
Felicidades, pepa.

pepa Perez dijo...

Muchas gracias indianala. Si, cuesta mucho.
Besos...

paneleck tronik dijo...

su esencia de niña gano el premio.
muy bueno! te felicito.