Momentos
.jpg)
La felicidad se ha instalado en mí ¡Que dicha tan grande! Te invito a quedarte toda la vida, toda mi vida. Intentare que la tristeza o el dolor no se interpongan entre nosotras. Que no te arrebaten de mi alma. No quiero que seas una ráfaga ni un ave de paso. Quiero que seas insistente, Persuasiva. En ocasiones eres difusa, me nublas la vista y no se si en realidad eres tu quien viene. Por eso… ¡Convénceme! Convénceme de que tú puedes llevarme de la mano, acercarme a la luna, conseguir que logre mis sueños… Y si ves que me duermo o me despisto, ¡Golpea fuerte a mi puerta, llámame, no me dejes marchar! Yo siempre he dicho que la felicidad son momentos, y quiero que esos momentos se sucedan uno tras otro, día tras día…