miércoles, 8 de enero de 2014

Ars Vivendi

Es maravilloso que venga alguien a tu trabajo y que también escriba poesía.
Pues eso me ha pasado. 
Este poema que os dejo, nos lo escribió una mujer llamada Clotilde Rodriguez.

En el spa de Ars Vivendi, hay dos chicas
que hacen masajes, tienen manos de
luceros y hacen mucho bien al cuerpo
entero.

No quiero hacer publicidad, no es cosa de
dinero. Lo único que yo creo es que en
sus preciosas manos, las dos llevan un
secreto.

Una hace poesías y a la otra a su madre le
gustan. Espero que un día puedan leer
las dos juntas.

Son todos muy buenos, yo de verdad los
admiro. Les digo adiós con un beso y
con sentimiento lo escribo.

Doy gracias a mis hijos, todo estaba muy
bien, y de todo corazón, un día pienso
volver.



5 comentarios:

Citu dijo...

lindo poema, el de tu amiga. Te mando un beso y te deseo un buen año.

Rafael dijo...

Me alegro de veras de que así sea.
Un abrazo.

Maritza dijo...

Muy hermoso!...

Abrazo grande y bendiciones, querida Alicia!!

Ilesin dijo...

Un bello poema para demostrar todo lo que en ese momento vivió.
Besos y enhorabuena.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Alicia, es una satisfacción haber podido leer un poema dedicado a ti y tu rico trabajo como poetísa. Siempre es importante que otras personas que saben y, especialmente, aprecian el quehacer de los demás lo valoren en su justa medida. Ella poseerá una admiradora y tú también. Espléndido.

Un cariñoso abrazo, amiga Alicia.