De la guerra a la paz
De la guerra a la paz
hay tan solo un paso:
La estrechez de manos.
Mas el hombre
tan solo sabe mirarse
a uno mismo
y al poder.
Y en lugar de ver al otro
como un hermano,
solo ve la enemistad.
Por favor,
dejad a un lado
la insensatez
y estrechad vuestras manos.
Es un gesto sencillo y necesario,
un gesto de amor a la humanidad.
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