De la guerra a la paz

De la guerra a la paz hay tan solo un paso:
 La estrechez de manos.
Mas el hombre tan solo sabe mirarse
a uno mismo y al poder.
Y en lugar de ver al otro como un hermano,
solo ve la enemistad.
Por favor, dejad a un lado la insensatez
y estrechad vuestras manos. 
Es un gesto sencillo y necesario,
un gesto de amor a la humanidad.

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