Esta es la historia de un niño llamado Adrián. es un chico listo, aplicado. Le gusta mucho la escuela, sobretodo la asignatura de literatura. Le entusiasma leer, y se está aficionando a escribir. Antes de regresar a casa, todas las tardes se demora un largo rato en la biblioteca, que es su pequeño mundo. Pronto será su cumpleaños, y Adrián no se espera el regalo que tienen sus padres para él. A falta de una noche para el gran día, se acuesta temprano, entusiasmado, hilarante, lleno de felicidad. Suena el despertador, Adrián se levanta de un salto, y, corriendo, llega a la habitación de sus padres. Estos le reciben con besos y abrazos, y le comentan que su regalo está escondido. Acuciosa y raudamente, se dispone a buscarlo. Recorre todas las habitaciones, una por una, sin éxito alguno. Ya desesperado, entra en el salón, el último sitio que le queda por buscar, y, al mirar hacia la estantería, divisa un objeto con un lustre impecable. Se aproxima tímidamente, y descubre una caja ...